El perfume, Patrick Süskind

Título: El perfume: Historia de un asesinojjii

Autor: Patrick Süskind

Fecha de publicación: 1985

Sinopsis: El perfume es la revelación de un narrador de primer orden. En la Francia del siglo XVIII, desde el convento que lo acoge lactante hasta el cementerio donde conoce su funesta apoteosis final, la vida del perfumista y asesino de muchachas Jean-Baptiste Grenouille nos propone, a la vez que una sección transversal de una sociedad secretamente resquebrajada, un descenso a los más turbadores abismos del espíritu humano. Fantasmagoría alucinante y obsesiva, al tiempo que cuadro impar de una época. El perfume es una de las principales novelas europeas de los últimos tiempos.

En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominales de una época en que no escasearon los hombres abominales y geniales. Aquí relataremos su historia.

La mayoría de la población de la Francia del siglo XVIII vivía en pésimas condiciones vitales y Jean-Baptiste Grenouille, nuestro protagonista, no va a ser una excepción. Nace entre fuertes odores a pescado y al poco de nacer, queda completamente huérfano. Desde ese momento el niño irá pasando de institución en institución, de garito en garito y tendrá que luchar contra todo y todos para salir adelante. Aunque es profundamente indiferente para la mayoría de las personas con las que se cruza, Jean-Baptiste tiene un don especial: un olfato extraordinario.

Lo cierto es que a lo largo de la novela me ha costado definir mis sentimientos hacia Grenouille: el desprecio que suscitaba en compañeros y superiores y su afán de supervivencia y perfección lo hacían más humano a mis ojos, mientras que sus acciones, y en muchas ocasiones, sus razonamientos, provocaban más bien el efecto contrario. Al principio me resultó difícil acostumbrarme a esta dicotomía, pero ha acabado siendo una de las cosas que más me ha gustado de la obra: no hay negros y blancos, no se es malo o bueno, siempre hay una escala, distintos tonos de gris entre los que una persona se mueve dentro de su vida, aunque ello no impida que esté más cerca de un extremo que del otro. Ojo, no digo que comprenda o que coincida con el comportamiento de Grenouille, pero me parece interesante que se presente algo más de su personalidad que simplemente su “lado oscuro”: quiero que se me razone por qué el protagonista hace tal o cual cosa y que, desde luego, esto se corresponda con el modus operandi o la personalidad del personaje y el autor clava este aspecto.

Otro de mis puntos favoritísimos del libro es el tema de los olores y la elaboración de los perfumes. El único libro que había leído antes sobre este tema era El libro de las fragancias perdidas, de M.J Rose y me sorprendió ver que había bastantes semejanzas entre ambos. El autor emplea una considerable cantidad de vocabulario específico del campo olfativo a la hora de explicar los distintos procedimientos por los que, por ejemplo, se puede extraer la esencia del olor de un objeto (o de una persona, ejem ejem). Sin embargo, estas explicaciones no se me hicieron para nada pesadas: me pareció un gustazo leer cómo eran capaces de obtener la essence absolue de disintas flores o cómo combinaban ciertos olores para que en conjunto resultaran agradables y duraderos.

-(…) Hay muchas cosas que huelen bien. Un ramito de espliego huele bien. El caldo de carne huele bien. Los jardines de Arabia huelen bien. Yo quiero saber cómo huele un niño de pecho.

(…)

-Pues…-empezó la nodriza- no es fácil de decir porque… porque no huelen igual por todas partes, aunque todas huelen bien. Veréis, padre, los pies, por ejemplo, huelen como una piedra lisa y caliente… no, más bien como el requesón…. o como la mantequilla… eso es, huelen a mantequilla fresca. Y el cuerpo huele como… una galleta mojada en leche. Y la cabeza, en la parte de arriba, en la coronilla, donde el pelo forma un remolino, ¿veis, padre?, aquí, donde vos ya no tenéis nada… (…) aquí, precisamente aquí es donde huelen mejor. Se parece al olor del caramelo, ¡no podéis imaginar, padre, lo dulce y maravilloso que es! Una vez se les ha olido aquí, se les quiere, tanto si son propios como ajenos.

He de decir que la ambientación es fantástica: esa descripción de los olores, del aspecto físico de las personas, de los paisajes…. Realmente sentía que deambulaba por las hediondas calles de París, que respiraba el aire puro y aséptico del Plomb du Cantal o que contemplaba los vastos campos de Grasse.

En cuanto a los puntos negativos, ciertas partes se me hicieron pesadas. Me pareció que algunas descripciones se alargaban innecesariamente y sobre todo, hay un episodio (para los que lo hayáis leído, la parte donde aparece el marqués de la Tailllade-Espinasse y la teoría sobre el letal fluido terrestre) que, en mi opinión, tiene nula relevancia para la trama pero que voilà,  ahí está.

Finalmente, os informo de que existe una adaptación cinematográfica del 2006 de este libro (probablemente la conozcáis), en la que aparecen Ben Whishaw, Dustin Hoffman y Alan Rickman, entre otros. A mi me gustó bastante, tanto por la estética como por lo bien que ha sabido adaptar el libro.

Puntuación: 8/10

 

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